Este blog cumple 9 años

Casi 2 lustros cumple este espacio virtual donde suelo postear parte de mi trabajo profesional como informático y como profesor universitario. 9 años de altibajos donde no siempre suelo escribir con la asiduidad que me gustaría por diferentes motivos, uno de ellos es tener otros blogs que requieren tiempo y dedicación, siendo éste espacio personal/profesional el gran sacrificado casi siempre.

Sin embargo, no sólo no escribo a menudo por falta de tiempo sino también de inspiración. Escribir un blog meramente técnico termina resultando aburrido pues la velocidad con que suceden las cosas día a día nos deja poco tiempo para documentar lo que hacemos. Sí, muchos posts de los que solía escribir iban desde Linux hasta Ruby on Rails, pero sucede que en este largo período he migrado a muchas otras plataformas, desde Mac hasta Android, incursionando también en otras áreas no meramente técnicas como Mercadeo Digital, Growth Hacking y Community Manager que consideraba necesarias para fortalecer mi perfil profesional en lo que tanto me gusta que es esta vida digital.

Pero eso me llevó a un punto tan conocido como indeseado por mí, que era dejar de escribir para mí mismo y empezar a hacerlo para otras personas, pensando en lo que el lector necesita, quiere y visita, algo bueno para mi blog sobre Android (Android Venezuela) pero malísimo para éste espacio, pues olvidé el placer que significa escribir para tí mismo en una especie de análisis introspectivo o dicho de otra forma, hablar contigo mismo usando un blog.

Al escribir para los demás olvidé el motivo principal por el que abrí este blog que era escribir para tenerlo como referencia. Confieso que al empezar a redactar tutoriales o pequeños tips de cosas de programación, configuración de Linux y demás, lo hice para poder buscarlos en el futuro, en una especie de Evernote público que mucho me ha servido y que también ha servido a otras personas, razón principal para hacerlo público en primera instancia. De nada hubiese servido tenerlo allí guardado en Evernote lleno de polvo digital acumulado de tanto tiempo sin leerse.

Otro motivo de mi ausencia son las redes sociales. La inmediatez y enorme difusión de las redes sociales termina por asfixiar las visitas de un blog y nadie quiere escribir algo que no va a ser leído por nadie. A menos que escribas para tí mismo y lo único que te importe es qué vas a pensar cuando lo leas en el futuro. Hace falta ser un poco egoísta para mantener vivo un blog por tanto tiempo habiendo tantas alternativas gratuitas y esa falta de egoísmo me ha hecho plantearme varias veces si debo seguir pagando el dominio y el hospedaje de este blog, en una Venezuela con control de cambio y sin cupo electrónico, lo cual ha convertido en una pesadilla algo que es normal y hasta barato en cualquier otro país del mundo. En cualquier país normal me refiero.

Había olvidado lo que se siente hacer catarsis por medio de las letras y la sensación que me produce es lo que me recuerda que debo mantenerlo vivo. No hay Twitter ni FB ni Tumblr que me permita escribir tan a gusto como en mi propio espacio. Me escribo a mí mismo, lo sé. Nadie leerá esto y no me importa, así debe ser y nunca debió dejar de serlo.

Deseo empezar a ordenar en frases mis pensamientos como aquel que desenreda las luces del arbolito de navidad cada diciembre, tan enredadas que no parece casual. La vida en Venezuela de aquellos que decidimos no abandonar el barco se nos hace cada vez más difícil, haciendo elemental buscar un respiro pensando out-of-the-box esperando que como en Interestellar el mensaje llegue a alguien que te ayude a concluir que no estás loco, que no eres el único al que le hierven las neuronas de tanto pensar en cómo llegamos a ésto y sobretodo, en qué nos depara el porvenir. O mejor dicho, con la esperanza que no suceda lo que la lógica te dice que sucederá. Es lo que nos hace humanos, la fe. El creer cuando todas las señales nos indican lo contrario. Es nuestra mayor fortaleza y a la vez nuestra mayor debilidad. “Cogito ergo sum”. Pienso, (blogueo) y luego existo.

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